El Feng Shui y los cambios en tu vida…

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Cuando habitamos un lugar le damos nuestro toque, nos expresamos en él, elegimos qué poner y dónde, y poco a poco vamos creando en él una especie de retrato de nosotros mismos. Nos vemos en nuestros objetos, en lo que consideramos “orden” o “desorden”, en la manera de usar ese espacio… Porque en definitiva ese es nuestro nido, y nosotros nos estamos expresando en él tal y como somos.

Pero no siempre nuestro nido nos da lo que necesitamos. No siempre nuestro nido refleja lo mejor de nosotros. Por eso si estamos pasando por un mal momento o si estamos en un tiempo de cambios, una reacción natural es querer hacer cambios en nuestro espacio. Quitar cosas, moverlas de lugar, cambiar los colores, traer algo nuevo…

Y lo que realmente estamos buscando con todo ese movimiento es que nuestro entorno se adecúe a nuestra nueva manera de ver las cosas, que refleje ese nuevo punto de vista que estamos adquiriendo o queremos adquirir. Que refleje lo que creemos, pensamos y sentimos en ese momento.

Nuestro espacio es una expresión de nosotros mismos.

Y si nosotros cambiamos, necesitamos que nuestro entorno también se transforme y refleje esos cambios.

Pero no siempre lo hace, no siempre acompaña nuestras transformaciones. Muchas veces sólo refleja nuestro pasado, lo que creímos, pensamos o decidimos en otro momento de nuestra vida… y cuando es así nuestro espacio se convierte en algo estático, algo que no evoluciona con nosotros y que además nos frena.

A veces pasa que vemos nuestros objetos y nos hacen recordar experiencias pasadas, algunas hermosas y otras todavía dolorosas, pero pasadas… Y aunque a veces podemos tener la tentación de hacerlo sabemos que no es buena idea vivir en el pasado porque nos perdemos el presente y dejamos de dibujar nuestro futuro.

Hacernos conscientes de esto es fundamental si realmente queremos cambios en nuestra vida. Y la labor del Feng Shui es ayudarte a revitalizar tu entorno, hacerlo saludable, y reflejar en tu espacios esos cambios que quieres para ti.

Entonces… tu espacio te refleja. Te invito a que te preguntes qué refleja y qué quieres que refleje ¿lo que has decidido dejar atrás o el nuevo rumbo que quieres tomar? Dibuja en tu espacio los cambios.

Haz que tu espacio te inspire. Haz que refleje tus proyectos. Conviértelo en un gran tablón de sueños, y vete a por ellos.

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