Prosperidad y Feng Shui para ayudarte a volar

Viento 2

Hacer feng shui no es pintar de un color o de otro. Para el feng shui esas son herramientas que ayudan a crear ambientes con cierta energía pues nuestro entorno, sin duda, nos influye. Y son herramientas muy muy útiles capaces de transformar nuestras sensaciones y hasta nuestro comportamiento, pero que no pueden ayudarnos demasiado si no ponemos de nuestra parte y revisamos lo que tenemos.

Estamos enganchados a las cosas. Vivimos entre mil y un objetos.

A veces confundimos la cantidad con la calidad, y la multitud con la abundancia.

 

En nuestro espacio está representada parte de nuestra historia, y los objetos nos la recuerdan constantemente: lo que hemos hecho, los lugares que hemos visitado, las personas que hemos conocido, las cosas que hemos pensado que necesitábamos… Y todo eso está muy bien, salvo por el hecho de que muchas de esas cosas están caducas: ya no las necesitamos, ya no nos sirven, ya no nos hacen vibrar. Son parte del pasado.

Pero estamos enganchados a las cosas y al pasado. Vivimos entre mil y un objetos y recuerdos.

A veces confundimos el pasado con el presente y proyectamos el pasado hacia el futuro.

 

¿Te parece éste un buen contexto para crear prosperidad?

Porque la prosperidad no es algo estático, es movimiento y crecimiento. Por ello mientras menos cosas te atan más abundante eres.

La prosperidad no tiene que ver con acumular posesiones, tiene que ver entre otras cosas con la libertad.

 

La libertad de moverte, de poder hacer cosas, de acceder a los recursos para seguir creciendo (recursos personales, recursos humanos, recursos materiales…).

La libertad es una conquista, y se gana en todos los ámbitos. También podemos ganarla en nuestro espacio.

Por eso nos conviene revisar nuestros objetos y reconocer cuáles están caducos, cuales nos hablan de un pasado que ya no necesitamos tener presente. Agradecer lo que fue en su momento y pasar página. Empezar a sentirnos ligeros hoy para seguir moviéndonos hacia delante. Sí, revisar ese enganche que tenemos con los objetos y apostar por nuestra libertad.

Porque lo que nos detiene no es tanto el objeto en sí sino la relación que tenemos con él. Eso lo cambia todo. Me escucharás mil veces decir lo mismo, pero es que lo considero fundamental: retira lo caduco y rodéate de cosas que te inspiren. No tengas miedo a soltar, que lo que estás haciendo es crear espacio en tu espacio y también dentro de ti.

Primer paso para sentirte libre y próspero: lo que no te inspire, déjalo ir.

Y lo que tengas que te recuerde lo afortunado que eres.

 

Viento

Ese es el primer paso ¿y los siguientes? Te comparto una estrategia:

Estrategia de Feng Shui para hacerte volar… hablemos de prosperidad:

  1. Lo que no te inspire, déjalo ir. Comenzarás a sentirte más libre, te sentirás más espacioso, habrás hecho sitio para lo nuevo. Revisa tu casa. No un área sino todas. Y ve poco a poco despidiéndote de lo caduco… no importa si acabas con todo en una sentada o te lleva unas temporadas. Todo avance, por pequeño que nos parezca, es un avance.
  2. Cuida el sector sureste de tu espacio. Si por la mañana estás en el campo y miras hacia el sureste verás como el sol está en pleno ascenso. La energía crece. La prosperidad es crecimiento. Esta área sureste llamada “Viento” está asociada al crecimiento, al desarrollo, a los recursos, a la prosperidad. Crea en ella un ambiente de vitalidad: mejora la iluminación, pon plantas, flores, añade colores azules y verdes, usa materiales vegetales como la madera o el mimbre, y pon en ella elementos que para ti signifiquen abundancia.
  3. Acompaña al área sureste cuidando también del Este, del Centro y del Noroeste. En el este al igual que en el sureste puedes poner plantas, colores azules y verdes y materiales vegetales. El centro mantenlo lo más despejado posible. Y haz que el noroeste sea un lugar “pacífico” con colores más tranquilos, blancos, tierras suaves…

A por ello. Recuerda que no se trata de buscar la perfección sino de ponerse en movimiento. Y como antes hemos comentado, prosperidad no es algo estático, es movimiento. Suelta lastre, apuesta por lo nuevo. En cuanto te sientas más libre y ligero, en cuanto reconozcas lo afortunado que eres, la abundancia comenzará a rodearte.

 

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